Antropóloga de profesión con estudios de especialización en teatro en Madrid España, se ha dedicado al teatro como dramaturga, directora, periodista, maestra y crítica de teatro.

            Ha llevado a escena y publicado gran cantidad obras y obtenido diversos premios nacionales e internacionales: el Premio Punto de Partida de la UNAM en 1982; el Premio Nacional del INBA 1989 y el Premio Nacional Víctor Hugo Rascón 2004, entre otros. En el 2007 le otorgaron una mención de honor en el Premio Internacional de Santo Domingo por su obra Lejos del corazón, y en el 2008 el Premio a mejor dramaturgia del año, otorgado por la Asociación de Críticos y Periodistas Teatrales. En el 2017 recibió el Premio a la mejor Dramaturgia del año otorgado por la Asociación de Periodistas Teatrales por su obra Remedios para Leonora. En el 2014 le hicieron un homenaje nacional en la ciudad de Puebla, organizado por la Universidad de Tennesse y Espacio 1900.

            Sus obras se han presentado en Teatros de la Universidad, del INBA, del Conaculta y en Foros independientes. El Centro de Experimentación Teatral del INBA en 1989 y la Compañía Nacional de Teatro en el 2011, llevaron a escena obras de su autoría: Las máquinas de coser y Soles en la sombra. Mujeres de la Revolución, respectivamente. Otras obras, como Casa llena, Antes de la caída y Lejos del corazón se han presentado a nivel internacional en países como España, Rumanía, Chile y Colombia.

           En España Remedios para Leonora se sigue presentando en diferentes ciudades de España como Cádiz , Madrid y Jerez de la Frontera..

            Es fundadora, junto con Gema Aparicio, de la compañía Este lado del teatro desde hace más de diez años.

Ha colaborado como crítica teatral y reportera en diversas revistas y periódicos a nivel nacional e internacional. Tiene publicados dos libros que recogen su trabajo periodístico de más de 20 años. En 1993 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Rosario Castellanos y en el 2005 Premio crítica Periodista Red@ctuar.

            Ha implementado talleres de dramaturgia tanto en la ciudad de México como en diferentes estados de la República. Ha formado diversas generaciones de dramaturgos y elaborado una plataforma para difundir el trabajo de dramaturgos mexicanos surgidos en el taller: https://www.esteladodelteatro.com.mx/

            Desde hace catorce años tiene una columna de teatro semanal en la Revista Proceso y en el 2018 celebró diez años de su programa de radio Este lado del Teatro, en Código CDMX digital. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y ahora desarrolla un par de talleres de dramaturgia virtual; desde su colectivo Este lado del Teatro y dentro de las actividades de Cultura de la UANL.

Su más reciente estreno fue Tres mujeres en fuga llevado a cabo en marzo de 2020 en la Casa de México en Madrid España. Su próximo proyecto de radio y teatro: Mujeres en fuga.

                                               ¿Yo también soy Malinche?

Por Estela Leñero Franco

 

                  ¿Malinche?

Malinche es la que los hombres han dicho que es,

lo que los hombres inventaron que fuera,

quisieron que significara:

la traidora,

la que traicionó a su raza conquistada,

la colaboradora al servicio del conquistador,

pero

¿cómo ejercer el libre albedrío en una situación de esclavitud?

No se puede amar sin libertad, 

y como esclava llegué a ser amante,

fui intérprete y políglota,

poseedora de la palabra. 

Soy Malinche porque me vendieron;

¿porque vendí a mi pueblo?

Ustedes dicen que traicioné a mi pueblo,

pero imagínense mi situación, tantos siglos atrás,

cuando apenas había tribus que convivían entre sí,

aliadas o enfrentadas, entre sí. 

¿A quién tendría que haberle sido fiel?,

¿a Potchoncan que me regaló a Cortés?,

¿a mi madre olmeca que me vendió a unos comerciantes?,

“¿a los xochimilcas, que también se aliaron con el conquistador?,

¿a los totonacos o a los de Huejotzingo?”,

Yo traté de serme fiel a mí misma

de buscar cómo salir de la esclavitud a la que había sido condenada.

Quería conocer mundo

Aprender otras lenguas, como el castellano y ejercitar el náhuatl y el maya.

Convertirme en traductora e intérprete. 

Quería estar en las reuniones claves,

donde se hacen los planes de guerra

y mediar entre los contrincantes

y pensar en qué es lo mejor.

Estar donde a las mujeres nos tienen prohibido

Estar.

Yo quise ser Malinche para

estar ahí,

donde se deciden los destinos,

intervenir (aunque fuera un poquito),

en el curso de la historia.

Participar en esa guerra y ayudar a construir la paz.

Y sí, hay que decirlo,

esta guerra fue hecha por caballeros,

que se creían superiores y querían tener, más y más y más.

Es el conquistador el que debe asumir las responsabilidades de su conquista;

de su crueldad y su avaricia,

de su guerra sanguinaria.

Las mujeres se quedaban en casa

cuidando la vida, la alimentación y los cultivos.

Curando heridos, sí,

muchos heridos

Y yo estuve ahí

como Malinche.

Estuve ahí para atestiguar la historia;

sus guerras y conquistas de hombres.

Me culparon,

me condenaron,

inventaron mi nombre

para hablar de traición,

que en nada tiene que ver con mi persona

sino con mi ser mujer,

a la que quisieron someter.

Pero estuve ahí,

presente.

Y no fui esclava,

sino mujer de conocimiento.

_________________

 Dentro del proyecto MALINCHE-MALINCHES 2021 de La Máquina de Teatro y el Museo del Chopo.

Fotos: © Barry Domínguez.

CONTACTO

Página: www.esteladodelteatro.com.mx

Facebook: estela.lenero

Instagram: @estelalenero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *