Estudió pintura en el Centro Estatal de Bellas Artes de Mérida, se formó en escultura y grabado y fue la primera mujer aceptada en los espacios formativos de talla de madera de esta institución. Más tarde, fortaleció su formación y técnica con talleres Academia de San Carlos y la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”. Estudió Teología compaginado con trabajo social con las comunidades del Bajío y allí adquirió su gran amor por las comunidades indígenas. Posteriormente aprendió el arte del manejo de pigmentos orgánicos.

Ha participado en más de 100 exposiciones colectivas y montado 9 individuales, nacionales e internacionales. Luego de colaborar 10 años con APIS Sureste: Fundación para la Equidad A.C. refugio para mujeres víctimas de maltrato extremo, inició un libro sobre su trabajo con el textil y enfocó su vida y obra en temas sociales, así como en salud física y mental.

Actualmente trabaja con mujeres y niños de comunidades de Yucatán con ejercicios se expresión plástica como una auxiliar para detectar violencia. De manera paralela a su trabajo artístico, se capacita en temas de género, violencia y metodologías de autoayuda.

De enero a septiembre de este año expuso la muestra “Una larga hebra” en el Museo Regional de Antropología “Palacio Cantón”, en Mérida, Yucatán, y en el “Museo del Carmen” en la Ciudad de Mexico. Se trata de una instalación narrativa audiovisual que representa a través del bordado, la vida cotidiana, la cosmovisión ancestral en las comunidades del estado y las ampollas sociales como la violencia de género. En esta muestra, se muestra trabajo artístico resultado de tres años de estancias, convivencias, del bordado propio y del de las mujeres de la comunidad de Xocén, conocido dentro del pensamiento maya como el centro del mundo. En septiembre pasado, presentó su primer libro “Elena Martínez Bolio: Retrospectiva de una aguja” en el que, a través de imágenes de su vida y obra, textos propios y de escritores invitados, se puede observar su iniciación y consolidación en el arte textil.

 

Una larga hebra

Marissa Gómez, Bernardo Sarvide, Eva Ayala, Juan Manuel Garibay, Alejandra Paredes y muchas personas que entretejieron esta realidad maravillosa, sin duda alguna no imaginan la dimensión de esta hebra que se alarga con cada una de ustedes.

Y a veces perdemos el hilo cuando hablamos, eso suele sucederme cuando suelto la aguja y tomo el micrófono. Hoy Una larga hebra está de fiesta entre las paredes de este bellísimo recinto Museo de El Carmen parecen murmurar dándonos la bienvenida.

Les cuento de anoche. Una noche en la que intenté elegir mis palabras domingueras y quedé dormida, recobrando hoy por la mañana mi intensión pero recordando el sueño de anoche

Y es que noche soñé que dialogaban muros y textiles, que las mujeres que habitan el cuarto de mujeres cantaban un sonido inteligible pero lleno de paz. Que las sábanas ondeaban secas ya de lágrimas de dolor. Y los maniquíes intercambiaban atuendos preparándose para recibirnos.

Hemos coevolucionado con el textil.

Nacemos y somos arropados. Nos rodeamos de textiles para todo, están ahí, silentes…dándonos servicio y belleza.

Las banderas ondean, maleables por su fibra, los soldados visten uniformes, ahora mismo nos protegemos con pequeños fragmentos de tela por el virus.

Cubren nuestras ventanas para lograr el sueño o forman celosías en sus encajes. Alfombran el piso para amortizar nuestro andar.

Enjugan lágrimas y secan sudores de esfuerzos laborales en el cuadrado de un pañuelo. Pero los pañuelos son símbolos de paz y los usamos como pequeños lienzos para denunciar pacíficamente nuestros dolores ante la pérdida de un ser.

Nos unen en el momento bendito de la mesa con un mantel.

Y quizá esta generosidad la vamos haciendo obvia al estar tan entrelazada con nuestro diario vivir que damos por sentado y la dejamos de agradecer.

Somos tan incapaces de imaginar un mundo sin textiles como sin la luz del sol.

Tan es así que impactan nuestro lenguaje con metáforas llenas de sus procesos.

Torcer la hebra

Hilar fino

Cortados por el mismo patrón

Pender de un hilo

Con un nudo en la garganta

Hay tela de donde cortar

Aunque no somos conscientes muchas veces de que hablamos de fibras y tejidos al repetir estas bellísimas expresiones.

Soy artista plástica egresada de Bellas artes, el dibujo ha sido la columna vertebral de mi quehacer como ser humano. Con el me he vinculado incluso antes de saber leer y escribir. He dibujado todo. Y hace unos años ante un suceso de vida inicie dibujando con hilo y aguja al no tener lápiz y pinceles.

Esto marco mi camino desarrollando una técnica que no se si existía, pero lo que si es que yo no conocía. Dibujar con un hilo. Por esto, cuando miro las madejas de hilo sonrío pues sé que de ellas saldrán personajes, eso que nos hablen de sus deseos, miedos y dolores.

Denunciar desde el bordado fue en mis inicios un acto que parecida ser ineficaz e inocente, casi bobo. Los efectos de las mujeres como yo que han bordado los nombres de sus seres asesinados en ese rito de puntada tras puntada dicen lo contrario. Porque el bordado lleva además de tiempo nuestra alma.

Mi trabajo nace de la observación no solo de la belleza del mundo sino de mirar lo que debe ser bordado. Por esto sugiero observar y bordar, no replicar.

Es un nuevo bordado.

Así algunas mujeres han regresado al trabajo domiciliario y este retorno sumado a la nueva manera de bordar motivos costumbristas de los aconteceres propios de cada región les está redundando en su economía.

Una larga hebra tiene longitud de mujer. De la mujer ante los cambios que merecen ser atendidos, la mujer que sale de su línea de confort para enhebrar una aguja que hilvane y denuncie. Que pueda bordar un No es no porque esa puntada ya antes suturó sus dolores. Una mujer no víctima, pero tampoco victimaria. ¡Una Mujer!


Imágenes de las obras de la maestra Elena Martínez Bolio que conforman la exposición Una larga Hebra exhibidas en el Museo del Carmen, Ciudad de México. 

 

 

Presentación del Libro Retrospectiva de una aguja Elena Martínez Bolio

El libro «Retrospectiva de una aguja», de la artista Elena Martínez Bolio se presentará el próximo 25 de agosto de 2022 a las 7 pm en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México. 

4 comentarios

  1. Celebro la fusión de inteligencia, sensibilidad, esmero y destreza que se despliega en la labor de esta artista. Gracias a Elena por narrar de manera tan bella las historias en que la mona no se viste de seda.

    1. Para nosotros en Fotogrammas es un gran honor tener a una artista con tan vasta trayectoria y un privilegio poder compartir su extraordinaria obra en nuestro medio cultural, espacio que busca difundir la creación de grandes personajes de nuestra cultura. Gracias, maestra Elena por su generosa colaboración. Muy pronto nos vemos en la presentación de su libro.

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